La ciencia de nuestras pantallas puede pasar de ser un brillante y sorprendente espectáculo de luces y colores a ese documental al que nadie presta atención, y viceversa. En las noticias y anuncios se recurre a ella de forma constante, como símbolo de la experiencia y argumento de autoridad en el que creemos de forma automática. Y resulta curioso, porque a menudo se trata de una fe en lo desconocido.
Muchos nos quedamos satisfechos con el tan sonado “científicamente demostrado”, pero... ¿Por qué aceptarlo sin más? Tenemos que ser críticos y cuestionarnos todo lo que nos dicen. Y para esto necesitamos saber qué nos están contando: qué nos trata de vender esa empresa de cosméticos que promete la “juventud eterna”, qué debate hay en torno a los organismos modificados genéticamente, qué pueden y no pueden hacer los protagonistas de las series policiacas, cómo se aplican los láseres en biomedicina o qué es aquello del “colesterol malo”.
| "¡Oh, Dios! ¡No es posible! ¡Un pelo!" CSI ha sido una serie pionera en
eso de exagerar la labor científica. Tal ha sido su alcance, que se ha originado el llamado “efecto CSI”. Fuente de la imagen: csi.wikia.com. |
Cuando comenzamos a escribir Y sin embargo… ¡la ciencia!, teníamos muy claro que nuestro objetivo era dar respuesta a las preguntas sobre temas científicos que muchas veces surgen al espectador. ¿Por qué? Echamos en falta programas que expliquen de forma sencilla y cercana a qué se dedican los científicos, que nos pongan al día de los nuevos avances, y que no sólo que traten de ganarnos con experimentos vistosos que parezcan más bien trucos de magia.
El poder de la televisión se debe en gran medida a nuestra capacidad para absorber información desde la observación pasiva, muchas veces mientras estamos a otras cosas. Alguien debe cuidar la calidad de lo que nos llega cuando estamos en el sofá.
Y sin embargo, a menudo se nos presentan conceptos científicos sin siquiera explicarlos, dando cosas por hecho o desconfiando de nuestra capacidad de comprenderlos. ¿Es un delirio nuestro? ¿Comprendemos la ciencia que hay en televisión? ¿La oferta televisiva incluye divulgación de calidad? Hemos querido comprobarlo tomando el pulso a la calle:
Ya fuera de cámara, muchos nos reconocéis que no os suena ningún programa de ciencia en televisión, y de entre los que sí recordáis alguno, Redes era lo más repetido. No está todo perdido. Programas como Tres14, y otros que están por nacer, como Órbita Laika, se ocupan de explotar el potencial de la mal llamada “caja tonta” para comunicar ciencia con rigor.
Televisión. Y sin embargo... ¡ciencia!



